PARAMARIBO, Surinam — La selección nacional masculina absoluta de Surinam se prepara para una oportunidad histórica en el Torneo Clasificatorio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en su búsqueda de un lugar en el escenario mundial.

Situada en el puesto 123 del ranking de la FIFA y con tan solo 640.000 habitantes, esta antigua colonia holandesa ha seguido consolidando su presencia en el fútbol internacional.

Ahora, el equipo tiene en la mira otro hito importante.

Surinam tiene la vista puesta en conquistar nuevos horizontes, apuntando a clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA que será coorganizada por Estados Unidos, México y Canadá este verano.

Una segunda oportunidad

Tras perder por un estrecho margen una plaza directa a través del torneo clasificatorio de la Concacaf para la Copa Mundial, Surinam tendrá una segunda oportunidad cuando se enfrente a Bolivia (de Sudamérica) el 26 de marzo, y posiblemente a Irak (de Asia) cinco días después, en el Torneo Clasificatorio de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Surinam terminó en segundo lugar de su grupo con nueve puntos, por detrás de Panamá, que obtuvo la clasificación directa. Guatemala y El Salvador finalizaron con ocho y tres puntos, respectivamente.

Otra nación caribeña, Jamaica, también se ha visto obligada a recurrir a la vía del clasificatorio, que se celebrará en México entre el 26 y el 31 de marzo. Si tanto Surinam como Jamaica logran el éxito, el número de equipos caribeños en la Copa Mundial ascenderá a cuatro, un logro histórico.

Curazao y Haití se clasificaron directamente tras liderar los Grupos B y C de la Concacaf, respectivamente. Se han sumado a Panamá —clasificado directo del Grupo A y representante de Centroamérica—, así como a los anfitriones clasificados: Estados Unidos, México y Canadá, de la zona de Norteamérica.

Enfoque en el futuro

El gerente general de Surinam, Brian Tevreden, expresó su confianza en que su equipo se encuentra en la posición idónea para hacer realidad el anhelado sueño de la Copa Mundial, a pesar del tropiezo inicial.

"Mentalmente, estoy increíblemente concentrado y no hay lugar para las dudas en esta etapa. Nos dirigimos a México no con el peso del pasado, sino con la oportunidad del futuro", declaró Tevreden a Concacaf.com. "Mi mente está ocupada con la logística, la preparación de los jugadores y asegurarme de que el cuerpo técnico tenga todo lo necesario para llevar a cabo su labor. Ya estamos en modo torneo".

"Personalmente, mi confianza es alta porque veo el trabajo que se está realizando tras bastidores. Para el equipo, la confianza se fundamenta en la resiliencia. Hemos competido de igual a igual contra las mejores naciones y hemos demostrado que merecemos estar aquí. No vamos a México solo para participar; vamos allí para tomar lo que es nuestro", expresó Tevreden con una radiante sonrisa.

El directivo del equipo nacional (Natio) afirma que ya se está ultimando un plan integral para los partidos en México.

"Debemos prepararnos para ellos (Bolivia) tanto táctica como físicamente, ya que son un equipo curtido en mil batallas en la CONMEBOL".

"En el caso de Irak, presentan un estilo diferente en el aspecto técnico y son muy disciplinados; por ello, nuestra mentalidad se centra en una ejecución impecable. Estamos analizando cada uno de sus movimientos. Tenemos que ser el equipo mejor preparado en México, tanto en el plano físico como en el analítico", señaló Tevreden.

Como muestra de solidaridad regional, Tevreden declaró que Surinam estará alentando a Jamaica mientras esta se enfrenta a Nueva Caledonia (de Oceanía) y, potencialmente, a la República Democrática del Congo.

"A nuestros hermanos de Jamaica: los vemos... Salgamos al campo, mostremos al mundo la fortaleza de nuestra región y, con suerte, a finales de marzo estaremos celebrando juntos un momento histórico", afirmó.

"La unidad total es nuestro "jugador número 12"

"Sería un momento decisivo contar con cuatro naciones caribeñas en una Copa del Mundo de 48 equipos. Eso cambiaría de manera permanente la percepción que se tiene de nuestra región. Demostraría que el talento en el Caribe ya no es algo emergente: ha llegado para quedarse. Que Surinam y Jamaica se sumen a Haití y Curazao constituiría una poderosa declaración de dominio regional", añadió Tevreden.

Asimismo, señaló que la clasificación para la Copa del Mundo tendría un impacto sísmico en diversos estratos de la sociedad de esta pequeña nación sudamericana.

"Sería algo transformador. Para el país, representa orgullo nacional y unidad. Para nuestro fútbol, ​​significa infraestructura y futuro". "Clasificar para una Copa del Mundo cambia la vida de cada niño y niña que juega en las calles de Paramaribo. Pone a Surinam en el mapa mundial de una manera que ninguna otra cosa puede lograr", afirmó Tevreden.

Mientras los futbolistas del país se preparan para competir por la clasificación a la Copa del Mundo, surge un creciente clamor por un respaldo absoluto de todos los estratos de la sociedad surinamesa.

"Si hay una grieta en los cimientos, la casa se derrumba. Necesitamos el apoyo del gobierno, el respaldo de los patrocinadores y las oraciones de la diáspora. Cuando suene el silbato en México, no serán solo once jugadores en el terreno de juego; será el latido del corazón de cada surinamés en todo el mundo. La unidad total es nuestro "jugador número 12", expresó Tevreden.

Una experiencia de aprendizaje

Aun cuando Surinam hace un balance de no haber logrado el objetivo de la clasificación directa, sus dirigentes reflexionaron sobre aquella experiencia considerándola un aprendizaje significativo y un punto de inflexión para lo que está por venir.

"En el fútbol profesional, no puedes permitirte dejar que las heridas perduren. ¿Fue decepcionante? Por supuesto. Pero la herida ha cicatrizado y se ha convertido en una marca; y las cicatrices te hacen más fuerte. Hemos asimilado la decepción y hemos transformado esa energía en combustible para esta segunda oportunidad. El objetivo sigue siendo el mismo; solo ha cambiado el camino", razonó Tevreden.

"Si tuviera que señalar un factor concreto: la falta de regularidad en los momentos de alta presión [contribuyó a que nos quedáramos cortos]. Mostramos destellos de brillantez, pero a este nivel, el margen de error es ínfimo. Unos pocos lapsos de concentración en momentos críticos nos costaron esos puntos. Fue una dura lección sobre la naturaleza implacable del fútbol internacional, pero es una lección que hemos aprendido bien", señaló.

Tevreden, exjugador profesional neerlandés, atribuye el ascenso de su nación en el mapa futbolístico a una serie de "pilares fundamentales".

Escribiendo su propia historia

Durante años, grandes figuras del fútbol neerlandés de ascendencia surinamesa representaron a los Países Bajos en el escenario mundial: concretamente, Ruud Gullit, Frank Rijkaard, Clarence Seedorf, Edgar Davids y Virgil Van Dijk. Pero, en la actualidad, Surinam está demostrando lo que puede lograr con su propia identidad.

"La clave reside en la integración del talento de nuestra diáspora junto con nuestros jugadores locales más destacados, en un enfoque profesional y modernizado de los entrenamientos, y en una fe inquebrantable en el proyecto. Dejamos de jugar con mentalidad de equipo inferior y empezamos a jugar como una nación que espera ganar", afirmó Tevreden.

Inspirados por el entrenador neerlandés de 71 años Henk ten Cate, el delantero Sheraldo Becker, los defensas Danilho Doekhi y Shaquille Pinas, el creador de juego Tjaronn Chery y el portero Etienne Vaessen representan a la actual generación de futbolistas surinameses que portan con orgullo la bandera de su país.

A aquellos aficionados que se sintieron decepcionados, Tevreden les dijo: "Os escucho y siento vuestra pasión. No perdáis la fe. Seguimos en pie. El camino hacia la Copa del Mundo no siempre es una línea recta; a veces es una batalla de resistencia".

"Contamos con un grupo de jugadores de talla mundial, dispuestos a dejarse la piel por la bandera. Estamos a solo dos victorias de hacer historia. No nos deis la espalda ahora, pues necesitamos vuestra energía más que nunca".